Créditos rápidos al instante: ¿Cómo funcionan?

Una definición básica de lo que son los créditos rápidos ya debes tener en mente. O eso es lo que creemos. En todo caso, estos no son más que unos servicios de financiamiento similares a los que otorgan (u otorgaban) las entidades bancarias tradicionales. No obstante, hay muchas diferencias entre uno y otro mecanismo de préstamo.

En primer lugar, los plazos. Y es que los préstamos rápidos se ejecutan inmediatamente. Claro está, si cumples los requisitos.

En segundo lugar, los trámites. Mientras que en el banco te solicitarán un sinnúmero de garantías, avales, papeleos y documentos, en las empresas que brindan estos préstamos instantáneos el papeleo se reduce a prácticamente nada. De hecho, todo el registro y la solicitud se realizan por internet.

Finalmente, la finalidad. En el banco necesitas llevar, casi siempre, un proyecto o una constancia acerca de cómo utilizarás los fondos que te serán prestados. Con las empresas de créditos al instante no sucede esto, ya que tendrás la libertad para hacer lo que necesites con ese dinero.

Sabido esto, es hora de entender cuál es el funcionamiento de estos créditos, y por qué cada vez son más populares en España.

Créditos rápidos: Características para entender cómo funcionan

Existe una serie de características distintivas para comprender el funcionamiento pleno de los créditos rápidos. La mayoría guarda relación con otros productos del ámbito financiero, pero se diferencian en mayor o menor grado por el uso del internet y la facilidad que brindan a la hora de realizar cualquier tipo de procedimiento.

Ahora te presentamos algunas características para entender de qué van estos productos de financiamiento.

Su aprobación es inmediata

A diferencia de las líneas de crédito y préstamos personales de las entidades bancarias, cuya aprobación debe pasar una serie de revisiones por parte de un buró correspondiente, los préstamos rápidos se aprueban de inmediato.

En algunos casos, muchas empresas tienen como promedio 6 horas para la aprobación de tu solicitud, siempre con montos que oscilan entre los 50 y los 5.000 euros, que pueden ser más dependiendo del proveedor que elijas, y de las características financieras personales.

Todo se realiza por internet

No tendrás que visitar ninguna oficina ni hablar con ningún operador, salvo excepciones. Todo el procedimiento de registro como usuario, solicitudes y revisión de los datos de tus operaciones se realizan por internet, dando paso así a un alto grado de movilidad, comodidad y rapidez en todo lo que realices.

Por tanto, los requisitos quedan reducidos a lo básico: DNI, pasaporte o licencia de conducir; alguna factura que demuestre tu residencia habitual; y constancias de estar trabajando o registros de ASNEF, según aplique para tu caso.

La mayoría de los ítems son personalizables

Los montos a solicitar, los plazos para pagar, las comisiones y hasta los intereses. Todo se puede personalizar de acuerdo a tus necesidades. Y si no te gusta lo que ves, simplemente debes buscar una nueva empresa que sí te brinde las garantías que necesitas para solicitar el dinero que requieres.

Al día de hoy hay más de 35 empresas sólidas en este campo de prestamistas rápidos. De allí que siempre puedas elegir y personalizar de acuerdo a lo que realmente estás buscando.