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CASTILLO DE VÉLEZ BLANCO José Domingo Lentisco Puche El Marquesado de los Vélez A los pocos años de terminada la guerra contra los infieles musulmanes (1482-1492), la corona cede en señorío, a cambio de Cartagena, un amplio territorio del extremo nororiental del Reino de Granada a D. Pedro Fajardo Chacón, Adelantado de Murcia. En 1507 se crea oficialmente el Marquesado de los Vélez, conformando el señorío más extenso del sector oriental del citado Reino: Blanco (con María), Vélez Rubio (con Chirivel), Cuevas, Portilla, Oria, Albox, Cantoria, Partaloa, Albanchez, Benitagla, Zurgena. La ubicación Encaramado en lo alto de un monte, desafiando al tiempo, a la destructora mano del hombre y a las inclemencias naturales, dominando el antiguo horizonte fronterizo, disponiendo de una fértil vega y abundancia de aguas, todavía hoy se alza, orgulloso, esbelto y arrogante, la estilizada estampa del Castillo de los Fajardo o de Vélez Blanco. El alcázar palacio de los Fajardo: una fugaz estampa. Levantado entre 1506 y 1515, esta construcción militar y palaciega encarna todo el poder y la ostentación de una de las familias nobiliarias más potentes de la monarquía absolutista española. Los Fajardo Oriundos de Santa María de Ortigueira (Lugo), los Fajardo (antes Gallego) se enrolaron en las huestes castellanas que conquistaron el Reino de Murcia, donde les fue concedido el título de Adelantado de dicho Reino por Enrique II. Durante los siglos XIV y XV obtuvieron, además, numerosos honores, privilegios, distinciones y el señorío de varios lugares: Mula, Librilla, Alhama, Molina, etc. Destaca: Escudo de los Fajardo en la entrada al primer recinto. Vista parcial de uno de los miradores de levante de los aposentos nobles del Alcázar, y de un escudo con las armas "de la Cueva", 2ª esposa de D. Pedro y madre de D. Luis II, Marqués de los Vélez. Entre las escasas figuras humanas, destaca esta "mujer" pariendo, haciendo las veces de gárgola; despojo de la rica decoración del XVI que, tras la venta de 1904, permaneció durante años en una vivienda particular de Vélez Blanco. Las columnas hexagonales de tradición medieval del mirador principal. Detalle de las almenas. Detalle de los miradores. (Idem anterior). Sobre la misma roca del cerro se elevan majestuosos los muros del lado de poniente, que servían para albergar, entre otras cosas, el polvorín y el cuerpo de guardia, y donde tenía acceso la poterna de "emergencia". Detalle del muro en su cara norte: letrinas del cuerpo de guardia.