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LA ALCAZABA DE ALMERÍA Julián Martínez " No se asciende a su alcazaba si no es con fatiga, ni se trepa hasta ella si no es con pena; es sólida en su aspereza, extraordinaria en su inaccesibilidad". al-Udri, 1003/1085 Al igual que prácticamente todas las fortalezas islámicas, la Alcazaba almeriense responde a una adaptación perfecta al terreno. Su configuración viene determinada por el espolón rocoso sobre el que se asienta. Su origen hay que situarlo en la primera mitad del siglo X, cuando Abd-al Rahman III concede la categoría de madina al núcleo de Almería y ordena construir la Alcazaba, la Mezquita Mayor y la fortificación del espacio urbano. Bajo la protección de la Alcazaba, situada en un cerro aislado que domina la bahía, el puerto de Almería se convirtió en la salida marítima más importante de Al-Andalus. Aunque en la actualidad se pueden observar tres recintos diferenciados, en su origen la Alcazaba almeriense contó con sólo dos espacios separados por el Muro de la Vela. En el primero, recientes excavaciones arqueológicas han permitido conocer su realidad: Casas, aljibes, baños, necrópolis, etc, que constituían una auténtica "madina". Tras el Muro de la Vela se desarrolló un área palaciega dotada de todos sus servicios: baños públicos y privados, mezquita, casas, cuadras, hornos, aljibes y, en el corazón, un palacio con accesos fortificados y patio central.