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LA TRANSFORMACIÓN DEL SUR La historia de la Almería medieval, es inseparable de la historia de la España Islámica. La primavera del año 711 cambió el rumbo del solar hispano, un considerable número de musulmanes cruzó el estrecho de Gibraltar, iniciando la ocupación de la Península. La consolidación de sus conquistas se vio favorecida por la llegada en el año 756 del único superviviente de la dinastía Omeya, sustituida en el corazón del islám por los Abbásies. Abd-al- Rahman I y sus sucesores, hasta el 979, fueron los verdaderos creadores de la España musulmana. Establecieron su centro neurálgico en Andalucía, especialmente en Córdoba, que, junto a la nueva ciudad áulica de Madinat al-Zahra, se convirtió en el siglo X en uno de los centros mundiales más importantes del arte y de la cultura. En efecto, aunque las tierras almerienses han estado conectadas con Oriente al menos desde la protohistoria, fue con el Islám cuando la corriente orientalizante tuvo una incidencia definitiva, coincidiendo con una fase de decadencia en la cristiandad occidental europea. Es evidente que el Norte de Africa estaba y está más cerca, pero el foco intelectual del Oriente tenía una fuerza extraordinaria. Estos dos factores facilitaron, por una parte, la llegada de hombres de un Magreb superpoblado y pobre, y de otra, la introducción de las ideas, las artes y las innovaciones desde los países árabes orientales. Por tanto, Almería, como todo el ámbito islámico español, se vio inmersa en un torbellino de razas y culturas que se mezclaron, combinaron y combatieron entre si a lo largo de la etapa de anarquía precalifal, hasta que se autorizó el establecimiento de la "federación de los marinos de Pechina". Hasta este momento, nuestras tierras están faltas de noticias precisas referentes al siglo VIII y IX, salvo algunas citas referentes a la zona norte oriental (Los Vélez) que dejan entrever que es un área mal controlada por el poder central cordobés. De hecho, en el año 896, cuando Ibn Hayyan habla del hisn (castillo) de Balais (Vélez), lo hace como el primer puesto del país de Tudmir, rebelde al emir cordobés Abd Allah, y cuya toma por parte del mismo fracasa. A partir de aquí y a grandes rasgos podemos diferenciar dos amplias etapas en la historia musulmana de Almería, una ascendente y otra de clara regresión, apenas separadas por una breve pero decisiva ocupación cristiana. La primera comprende desde finales del siglo IX, con el desarrollo del emirato independiente de Pechina, la fundación de la ciudad de Almería (año 955), la etapa de los reinos de taifas (1010-1091) y la presencia almorávide (1091-1147). Este período de 260 años se caracteriza por un creciente desarrollo en todos los ámbitos: el urbanismo, las grandes obras, la actividad comercial y artesanal, etc. que tienen un período de máximo esplendor en el siglo XI. La conquista de la ciudad por Alfonso VII en 1147 y la ocupación cristiana durante diez años, supuso una inflexión decisiva en la historia de Almería, destrozando su trayectoria de crecimiento y dando paso a unas nuevas coordenadas. La segunda gran etapa corresponde a la reconquista almohade (1157-1237) y a la entrada de Almería en el ámbito del reino nazarí de Granada (1237-1489). Estos 332 años, se caracterizan, 'grosso modo' por una progresiva pérdida de poder comercial, jamás recuperada, un urbanismo más mediocre y una evidente dependencia política, con graves problemas fronterizos, que termina con la asimilación a la órbita cristiana.