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LA EXCAVACION ARQUEOLOGICA Catalina Martínez Padilla La excavación arqueológica requiere un trabajo en equipo realizado por especialistas. Los yacimientos arqueológicos se forman por la acumulación sucesiva de estratos a lo largo del tiempo, como consecuencia de la ocupación de un lugar por las sociedades del pasado. Un estrato arqueológico está formado por restos que corresponden a la misma época. En una sucesión de estratos (secuencia estratigráfica) los más profundos son los más antiguos. Cuando un lugar ha sido ocupado durante mucho tiempo (cientos o miles de años) la secuencia estratigráfica puede tener bastantes metros de profundidad. A la profundidad se le llama potencia. En una secuencia suele ocurrir que, cuando se hacían construcciones, como casas, pozos o silos, se rompían los estratos inferiores interrumpiendo su continuidad. A la hora de excavar, es muy importante observar detenidamente para detectar estos fenómenos, con objeto de no mezclar restos de diferentes periodos. Excavar consiste en ir levantando capas de tierra. Antes de comenzar una excavación hay que realizar un plano topográfico del yacimiento y plantear un sistema de coordenadas: Norte-Sur (X), Este-Oeste (Y) y Profundidad (Z). Dentro de cada corte se empieza a excavar de 10 en 10 centímetros de profundidad. Cada objeto que aparece se sitúa respecto a las coordenadas, y se le asigna un número antes de guardarlo para su estudio posterior. Cuando aparecen restos de muros, hay que hacer un dibujo de la planta, antes de seguir excavando. No se debe levantar ninguna piedra. También hay que tomar fotografías. Todos los dibujos hay que hacerlos a escala y tomando medidas, para recoger exactamente todo, tal y como se ha encontrado en el proceso de excavación. Hay que tener presente que la excavación no permite volver atrás. Si se hace mal, ya no tiene remedio y la interpretación no será correcta. Es como cuando se hace una fotografía de una situación irrepetible y se vela la película. Se pierde para siempre. Cuando se termina de excavar un corte, en su interior quedan 4 perfiles estratigráficos, donde pueden verse los estratos que se han ido excavando. El dibujo exacto de los perfiles, junto con el de las plantas y los restos arqueológicos documentados (viviendas, tumbas, utensilios, silos) permitirán establecer las relaciones necesarias para hacer una interpretación del conjunto.