<< Volver Indice
BURGUESES Y OBREROS EN LA ALMERIA DEL XIX. LA VIVIENDA Alfonso Ruiz García Vista general de la ciudad de Almería El desarrollo económico almeriense del siglo XIX gracias a la minería y la uva, y el aumento demográfico resultante, tendrán un reflejo en unas tipologías arquitectónicas asociadas a los dos grupos sociales del sistema capitalista, la vivienda burguesa y la obrera. El resultado era una trama urbana almeriense de "ciudad horizontal", identificada por edificaciones de escasa altura, volúmenes puros y sabor mediterráneo. Planta de una vivenda obrera La vivienda obrera de "puerta y ventana" es típicamente almeriense y responde a la necesidad de una vivienda sencilla y barata de construir para acoger la ingente población rural recién llegada. Son viviendas unifamiliares de planta estrecha y alargada, con una sencilla estructura de muros de mampostería sosteniendo vigas de madera. A la calle da una pequeña fachada, cuyos huecos de puerta y ventana aparecen enmarcados por molduras de cantería. Vivienda burguesa de la Plaza de la Administración Vieja. ALMERÍA Esta vivienda mantiene durante la primera mitad del siglo recuerdos neoclásicos en forma de distribución simétrica y uniforme de los huecos de la fachada y la presencia de la portada como elemento representativo y de prestigio social. La fachada rectangular se levanta sobre un zócalo y presenta resaltes laterales, cornisa de separación de plantas y entablamento de remate. Los vanos se coronan con guardapolvos. Ejemplos se pueden encontrar en el casco histórico de Almería, Berja, Tabernas, Huércal o Fondón. Casa de los Torcuatos. Cuevas de Almanzora Una segunda fase desde mediados de siglo será la vivienda de la burguesía liberal. Los cambios son la aparición del despacho o lugar de gestión de los negocios o el terrado, no sólo como cubierta, sino también como expansión de la vivienda, pero manteniendo el orden y simetría general. Viviendas obreras en el Reducto y Plaza de Pavía. Almería La planta rectangular de esta vivienda obrera será fácil de adaptar a las manzanas ortogonales del ensanche urbano, levantadas por la burguesía para alquiler. En estas densas barriadas se reproduce incansablemente esta tipología, como el Reducto (a los pies de la Alcazaba), la huerta de Jaruga (zona de la actual Avda. de Pablo Iglesias), barrio del Inglés (junto a la C/ Granada) o entorno de la Plaza de Toros. A los pies encontramos el aspecto del reducto a principios de siglo; a la izquierda su imagen actual, claramente transformada. Vivienda obrera en la Calle San Lorenzo El esquema más sencillo muestra un comedor con acceso directo desde la calle, un estrecho pasillo dando paso a los dormitorios, y la cocina al fondo, con acceso a un patio posterior, donde se sitúa el retrete y el pozo negro. Casa del Molino del Perrillo. Berja Hacia 1870 se desarrollan cambios con la vivienda de la burguesía conservadora, que recoge una fuerte carga nacionalista con detalles estéticos del pasado (historicismo arquitectónico). La entrada principal ya no es una portada sino un hueco más y, sobre ella, el balcón principal. Los vanos se multiplican y cubren con un típico arco rebajado. Ejemplos en la capital son la actual Diputación Provincial, la Delegación del Gobierno o la sede de Cruz Roja. En la provincia, el Juzgado Comarcal de Berja, la casa de los Caballitos de Terque o el Casino de Dalías, aunque los ejemplos son numerosísimos por toda la provincia. Casa de Ramón Orozco. Vera Perdura la monumentalidad y el carácter representativo de la vivienda precedente pero acomodándola a los nuevos tiempos de desarrollo económico y el confort burgués. En Almería podemos destacar la casa de los Marqueses de Torre Alta, en la Plaza de Careaga; el Palacio de los Marqueses de Almanzora, en Cantoria y numerosos ejemplos esparcidos por la provincia en Pechina, Huércal, Berja o Vélez Rubio.