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Entrevistas Indalia.es. Eva Quereda. Almería, 20 de junio de 2007.
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| Concepción Espinar Álvarez | Concepción Espinar Álvarez pensó realizar su trabajo de investigación del doctorado sobre los carteles de la Feria de Almería. Fruto de esta primera idea y de un posterior arduo estudio, ha visto la luz el libro “El cartel de Feria en Almería (1895-2000)”. Con esta publicación, la autora ha rescatado obras olvidadas o desconocidas, contribuyendo así –sin quererlo, según confiesa ella misma-, al enriquecimiento del patrimonio artístico en Almería.
P- ¿Cómo surgió la idea de escribir este libro? R- Yo estaba buscando un tema para hacer el proyecto de investigación del doctorado que estaba cursando en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada. Pensando en trabajar sobre un tema local sobre el que no se hubiera investigado antes, vine a Almería. Pregunté en el Archivo Municipal y me dijeron que los carteles de la feria estaban sin recopilar ni catalogar.
P- ¿Cuáles han sido sus fuentes de investigación? R- La prensa de Almería. Al ser un trabajo de investigación lo que yo estaba elaborando, debía ser lo más riguroso y fiable posible. Así, como ni en Cultura ni en el Ayuntamiento existían otras fuentes, la única manera de saber qué cartel y qué autor había salido cada año analizado, fue buscando en los periódicos de la biblioteca. Así, parte de mi trabajo consistió en ojear todos los periódicos de más de cien años.
P- ¿Esa ha sido una de las dificultades que ha encontrado a la hora de escribir el libro? R- Sí, la falta de información. Además, tuve que empezar de cero, porque yo no conocía la ciudad y tuve que estudiar su historia y conocer todo sobre la vida aquí. Pero, la principal dificultad ha sido la búsqueda de imágenes, comprobar que coincidieran todos los carteles de todas las décadas del año. Eso ha sido muy complicado, porque sólo encontré los carteles que se conocen, que están en el Archivo Municipal o en la Casa de la Juventud. Me puse en contacto con familiares de los artistas y con coleccionistas, pero nadie tenía carteles.
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| Portada del libro "El cartel de Feria en Almería (1895-2000)" | P- Así, no se conservan todos los originales de los carteles… R- No, se conservan unos sesenta, de los cuales no todos son originales, ya que hay más de diez que son reproducciones que salieron en los periódicos o en libros especializados.
P- ¿Y en qué estado se encuentran los originales? R- La mayoría de ellos son los de los años setenta en adelante, por lo que sí están bien conservados. Los originales más antiguos son de los años 40 y 50, que, la verdad, están bastante abandonados.
P- ¿Y cree que podría hacerse una exposición con esos carteles? R- Sí, podría ser interesante. Se conservan suficientes como para poder hacer una muestra y, aunque no estén los de los primeros años del siglo XX, yo creo que existe variedad como para hacer una exposición.
P- ¿A quién está dirigido este libro? ¿A quién se lo recomendaría? R- La verdad, es que no lo he escrito como un libro pensado para un público, sino en entregarlo a la Universidad de Granada como proyecto. Pero, quizá más bien vaya dirigido a investigadores o para los interesados en el diseño gráfico. Aunque creo que ha resultado ser un trabajo visual con fotos en color, que puede gustar a cualquier tipo de público. Así, pienso que puede interesar a la gente de a pie, simplemente por curiosidad, o desde el punto de vista de la historia del arte, para conocer cosas de Almería, de su cultura, su historia, la sociedad, etc.
P- Y, hablando sobre el análisis de los carteles que realiza en su libro, ¿cuál ha sido la evolución de los carteles de feria en todo este tiempo? R- La verdad es que han tenido una gran evolución. A principios del siglo XX, la realización de carteles se concebía desde el punto de vista de la pintura. Son todavía carteles muy figurativos, con escenas realistas y costumbristas, y con mucha presencia de la figura humana. Antes de eso, eran como bandos escritos, y lo que hace que se conviertan en manifestación artística es la inclusión de la imagen, que es lo que transforma al cartel en un reclamo publicitario. Ya en los años 80, con el diseño por ordenador, son mucho más vanguardistas, geométricos y esquemáticos.
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| Cartel de la Feria de Almería de 1916 | P- De todos los carteles descritos en el libro, ¿con cuál se queda? R- Con el de 1916, que me llama mucho la atención. Me gusta mucho por el colorido, tiene una policromía muy viva. Opino que de estos hay pocos en Almería. Por otro lado, se presenta una imagen de mujer pícara y descocada, algo muy atrevido para la época.
P- El pasado año el Ayuntamiento eligió ese mismo cartel, creo que por falta de calidad en los trabajos presentados, ¿qué opina de eso? R- Bueno, después del año 2000 no he seguido los carteles, pero pienso que es mejor que no salga premiado un cartel sin la suficiente calidad. Para mí, es preferible que se mantenga un cierto nivel y que el concurso se declare desierto si el jurado considera que no hay un trabajo que merezca el premio. Esto ya pasó alguna vez en los años cincuenta
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| Cartel de la Feria de Almería de 2007 | P- ¿Qué le parece el cartel de este año? R- Me parece muy elegante y sutil, concebido con mucho gusto. Recuerda a las estampas japonesas, por lo que se entiende que la técnica utilizada intenta simular al grabado y la xilografía. Usa el color rojo festivo y atrayente, pero sin emplear motivos iconográficos muy evidentes y trillados. La tipografía es muy buena y no aparece la figura humana, por lo tanto es muy original. ¡Me encanta!. |