El hospital del Ejido declarado culpable de negligencia

El principal hospital de El Ejido ha sido declarado culpable de negligencia por la muerte de una paciente después de que los médicos no le hicieran las pruebas necesarias tras una grave caída.

La víctima, una mujer local de 56 años cuya identidad no ha sido revelada, fue ingresada en el hospital de Poniente en enero de 2010 tras caer desde su balcón, “desde una altura de cuatro o cinco metros”.

Una radiografía mostró que había sufrido una fractura de pelvis, pero un cirujano ortopédico decidió en contra de la cirugía y a favor de mantenerla bajo observación.

Sin embargo, su condición empeoró rápidamente y sufrió un paro cardíaco en cuestión de horas. Los registros muestran que la causa de la muerte es un shock hipovolémico secundario a una hemorragia interna.

Posteriormente, el marido y la hija de la mujer demandaron al hospital, lo que llevó al tribunal a pronunciarse a favor de su demanda a principios de este mes.

Al dictar sentencia, el juez dijo que “no podía entender” por qué no se habían realizado otras pruebas como una ecografía o una tomografía computarizada, “ya que habrían arrojado más luz o disipado dudas sobre las lesiones en los órganos internos”.

Dijo que las pruebas adicionales eran un procedimiento normal y que no se consideraban ni complicadas ni innecesarias.

El hospital y su aseguradora Zurich fueron condenados a indemnizar a los familiares de la mujer con 187.500 euros, además de pagar los gastos legales que datan de 2010.

Es el tercer caso de negligencia en lo que va de año en un hospital de Almería.

El mes pasado, las aseguradoras de Torrecárdenas en la ciudad de Almería pagaron 120.000 euros en compensación a la familia de María Manuela Herrera, de 70 años de edad, que murió de una hemorragia interna después de que un cirujano le perforara la tráquea mientras le practicaba una traqueotomía.

Y en enero, un tribunal ordenó al hospital de Poniente que pagara más de 53.000 euros en daños y perjuicios a los familiares de un paciente que murió después de que los médicos no detectaran su bajo nivel de azúcar en sangre.